PINTOWEB - REVISTA MUNICIPAL - NUM. 119, MAYO 2007 MAYO 2007. Número 119
La escombrera se convierte en mirador
El vertedero de inertes se ha recuperado como espacio de ocio activo
El antiguo vertedero de inertes es ya, desde el pasado mes, una nueva zona de ocio activo situada en la carretera de La Marañosa.
El alcalde de Pinto, el socialista Juan Tendero, el viceconsejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Trigueros Rodrigo, y la directora general de Calidad y Evaluación Ambiental, Mª Jesús Villamediana, inauguraron esta zona de esparcimiento y recreo al aire libre en lo que era un antiguo vertedero de inertes.
La inauguración concluye un largo proceso iniciado en 1998, cuando el Gobierno Local solicitó el sellado de este vertedero a la Comunidad de Madrid, alegando que su ubicación y funcionamiento no entraban en los parámetros de nuestro concepto medioambiental.
Sin embargo, no fue hasta 2005 cuando, tras un nuevo requerimiento municipal para recuperar la zona, se alcanzó el acuerdo con la empresa pública de la Comunidad, Gedesma, para iniciar el proyecto, que se ha ido materializando a lo largo de 2006.
El proyecto, que es obra del Ayuntamiento, con el respaldo de la Comunidad de Madrid, ha podido salir adelante con Fondos Europeos en lo que el alcalde ha calificado de “perfecto ejemplo de colaboración entre administraciones”. Además, el regidor destacó que si bien Pinto crece, gana en dotaciones y se moderniza, no olvida la importancia que supone conservar su entorno y legar un municipio habitable.
En las obras realizadas en la zona se han creado taludes y se ha recuperado suelo que estaba degradado por la acumulación de inertes. Ahora está preparado para albergar especies vegetales. En todo el perímetro se han plantado de momento pinos, encinas y especies arbustivas como tomillo y romero.
EXCELENTES VISTAS
El antiguo vertedero se convierte así en un espacio para el ocio activo con un circuito a varias alturas. El proyecto culmina en una atalaya con una altura similar a la del Cerro de los Ángeles, desde la cual se obtiene una inmejorable vista de Madrid, de las localidades vecinas y de parajes como el Arroyo Culebro o la Cañada Real.
Otra de las ventajas es la pequeña zona de aparcamiento, que invita a dejar el coche y practicar el senderismo, una alternativa sana para combatir la vida sedentaria.