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PINTOWEB - REVISTA MUNICIPAL - NUM. 105, MARZO 2006
MARZO 2006. Número 105
CACAO VERSUS CHOCOLATE
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El chocolate descubrió para Occidente en el siglo XVI cuando los habitantes de la isla de Guanja se lo ofrecieron a Colón en forma de unas semillas ovaladas. De ellas se extraía una bebida de sabor fuerte conocida como xocolatl. Pero fue Hernán Cortes quien entendió el valor de este producto que los mayas llevaban cultivando 2000 años. Éstos utilizaban sus semillas como moneda de cambio. Los aztecas más tarde continuaron la tradición. Fueron los monjes que viajaban con Hernán Cortés quienes lo trajeron a España. Enviaron las semillas al Abad del Monasterio de Piedra en Zaragoza, donde se elaboró, por primera vez en Europa, el chocolate. Como el sabor primitivo era fuerte, se mezcló con miel y azúcar para hacerlo más agradable. Incluso la iglesia decía que su consumo no rompía el ayuno. Fue la bebida de los reyes españoles. María Teresa, hija de Felipe IV y esposa del Rey Sol francés, lo exportó a Francia y se empezó a tomar chocolate líquido, no tan denso como en España. En el siglo XVIII, el chocolate empieza a mezclarse con leche y azúcar y en Francia se ponen de moda los “bonbon”, trocitos de chocolate sólidos. En el S. XIX se empieza a fabricar en forma de tabletas.
Mitos y realidades del chocolate
Hay variedades de chocolate: el amargo con más cantidad de cacao y sin leche, y el más habitual, el chocolate con leche. El chocolate, y en concreto su producto base, el cacao, contiene sustancias tales como:
- Flavonoides como, por ejemplo, la epicatequina, que funcionan como antioxidantes con efectos cardiovasculares positivos. Estos antioxidantes también están presentes en la manzana, cebolla, judías, soja, zumos de naranja o uva.
- El consumo del chocolate induce la producción a nivel cerebral de triptófano, vinculado a la serotonina, responsable en parte una cierta sensación antidepresiva con sensación de bienestar y tranquilidad.
- Contiene magnesio, que alivia las molestias del síndrome premenstrual.
- Contiene teobromina, es un estimulante natural similar a la cafeína, que puede tener efecto diurético. También está presente la feniletilamina, que puede estar relacionada con la mejora del estado de ánimo. Y la anandamina, que da sensación de relajación y bienestar. Pero están presentes en cantidades muy pequeñas, por lo que no se justifica que el chocolate enganche.
- Contiene grasas e hidratos de carbono, por tanto muchas calorías. Si se ingiere en cantidades excesivas, estos componentes dan sensación de saciedad y energía a nivel físico y mental.
La mala fama del chocolate:
Se dice que crea adicción, provoca migrañas, caries, acné y obesidad. Aunque no parece que sea cierto y puede tener que ver más con el abuso o consumo excesivo que con el consumo moderado y prudente del producto. Las propiedades beneficiosas del chocolate están asociadas al chocolate amargo, puro o lo que es lo mismo con 70 % de cacao. En el chocolate con leche, la propia leche parece reducir las propiedades de los componentes beneficiosos o incluso dificultar su absorción. Los expertos no demonizan el consumo muy moderado del chocolate en personas sanas, pero desaconsejan el consumo excesivo. Es importante saber que su riqueza en grasa, potasio y azúcares no lo hacen recomendable en absoluto en diabéticos, litiasis biliar, obesidad, enfermedad renal que requiera control de potasio o hipertrigliceridemia.
* Información facilitada por la Comisión del Desayuno de Pinto.
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