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PINTOWEB - REVISTA MUNICIPAL - NUM. 101, NOVIEMBRE 2005
NOVIEMBRE 2005. Número 101
Hortalizas: alimentación sana + ejercicio = salud
La alimentación es mucho más que saciar el hambre. Una alimentación adecuada debe mantener la salud y prevenir enfermedades. Una alimentación inadecuada en la infancia o adolescencia puede dar lugar a falta de nutrientes básicos y exceso de otros no tan deseables. Esta mala alimentación, unida al sedentarismo presente en la infancia y juventud actuales favorece sobrepesos y obesidades relacionadas con futuras enfermedades crónicas.
En las enfermedades coronarias, la prevención empieza en la infancia y adolescencia con una alimentación baja en grasas saturadas y el uso moderado de la sal. La diabetes, si abusamos del consumo de alimentos ricos en azúcares simples, o si mantenemos un peso excesivo, tendremos más factores para poder padecerla en el futuro. La obesidad es en sí misma un problema de salud y la mayor parte de niños, niñas y jóvenes obesos serán en el futuro adultos obesos.
En cualquier edad es recomendable:
- Incluir la mayor variedad de alimentos en raciones no excesivas.
- Respetar y ser regulares en los horarios de las comidas, evitando saltarse ninguna. Mejor repartir los alimentos de un día entre 4 ó 5 comidas, que repartirlos entre 2.
- Ser prudentes en los consumos de grasa animal que, salvo la del pescado, suele tener más proporción de grasa saturada. Comer al menos 4 raciones de pescado semanales, siendo recomendable que la mitad de ellas sean de pescados azules. No excederse en el consumo de carnes, sobre todo de carnes rojas y embutidos.
- Tomar 5 raciones al día de frutas y verduras. Frutas: 2-3 raciones/día. Es bueno que una sea un cítrico, o al menos rica en vitamina C (naranja, fresas, kiwi...). En las 2 raciones diarias recomendadas de verduras y hortalizas, es recomendable que, al menos, una sea en forma de ensalada.
- Las legumbres (judías, garbanzos, guisantes...) al menos 2 ó 3 veces a la semana.
- Los alimentos que contienen hidratos de carbono complejos (harinas) como pan, arroz, pasta..., y mejor si son integrales, deben ser la base de nuestra alimentación diaria, ya que a través de ellos, vamos a recibir la energía necesaria, para que nuestro organismo funcione. Deberemos incluir de 3 a 6 raciones diarias. A ser posible, repartiremos estas raciones en cada una de las comidas del día, para que el aporte de energía sea regular a lo largo de toda la jornada.
- Limitar el consumo de azúcar, de alimentos azucarados y de sal.
- No nos olvidemos del agua. En general, si no hace mucho calor, bastarán 6-8 vasos a lo largo del día. En verano hay que subir esa cantidad.
- Las grasas son útiles en las cantidades recomendadas, pero es siempre aconsejable elegir en mayor porcentaje grasas insaturadas, presentes en pescados (sobre todo azules) y en aceites (oliva o semillas).
- Es mejor cocinar los alimentos al vapor, cocidos o asados y reducir al mínimo el consumo de los fritos.
Nada de lo recomendado sería suficiente si nos olvidamos del ejercicio físico. El ejercicio no es exclusivamente la práctica deportiva, aunque en ésta etapa de la infancia y adolescencia, practicar algún deporte sea muy recomendable para mantener el peso y la salud, para favorecer las relaciones sociales, relajar las tensiones, encauzar la energía, aprender a superar las dificultades y a respetar a los que nos rodean. Ejercicio físico es también algo tan olvidado como caminar a diario, subir por las escaleras si no se va con mucha carga, realizar las compras o los recados andando en vez de en coche, evitar largas horas frente al ordenador o al televisor, utilizar la bicicleta cuando el tiempo acompaña, bailar.... ”Alimentación equilibrada + ejercicio físico = garantías de salud”. No lo dejemos para mañana.
* Información facilitada por la Comisión del Desayuno de Pinto.
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